info@viajesargonauta.com
Santa Catalina, a los pies del Monte Sinaí (conocido también como Jebel Musa, Gebel Mousa la Montaña de Moisés) con 2.285 metros de altura, acoge el célebre Monasterio griego ortodoxo fundado en el 527 por Justiniano. Por historia, tradición y variedad, el Monte Sinaí constituye uno de los espacios más impactantes del mundo. Este paraje lunar tiene una considerable importancia para el cristianismo y el islamismo.
Para los cristianos, es la montaña desde la que Dios, según el Antiguo Testamento, habló a Moisés y le dio los Diez Mandamientos. Para los musulmanes es sagrada por ser el lugar desde donde Borag, el caballo de Mahoma, ascendió al cielo. El recorrido por el desierto del Sinaí le llevará a conocer los poblados de beduinos. En estos pequeños oasis podrá protegerse del sol y descansar antes de emprender de nuevo la caminata.A la cumbre se puede ascender por los 3.750 escalones tallados en la propia piedra, llamados por los egipcios los ‘peldaños del arrepentimiento’, ya que algunos miden un metro de altura, o por un camino de arena a los lomos de los dromedarios. Junto a la cueva donde Dios protegió a Moisés se sitúa una pequeña capilla, en la que se amontonan creyentes de todas las partes del mundo en silencio. Las tres horas de subida y las casi dos horas de bajada, ya sea con el sol del desierto o el frío nocturno, invitan a la reflexión. Una vez abajo espera el mencionado Monasterio de Santa Catalina.
Lo que no puedes perderte
Monasterio de Santa Catalina
A mediados del siglo VI Justiniano fundó este templo donde se cree que Dios se dirigió a Moisés en forma de ‘arbusto en llamas’. El Monasterio de Santa Catalina, construido para proteger a los que procesaban la fe ortodoxa, es hoy un importante núcleo de arte, cultura y religiosidad. En el año 378 llegó a este templo el primer peregrino, el monje griego Silvanos. Un año más tarde, la emperatriz Santa Helena mandó erigir una torre para defender a los monjes que creían haber encontrado el ‘arbusto sagrado’. Entre los años 527 y 565 Justiniano ordenó las obras de fortificación y ampliación del recinto. Etienne Ailisios fue el encargado de levantar las principales estructuras. Una vez comenzadas las obras, Justiniano se enteró de que el monasterio no se estaba construyendo en la cima de la montaña y mandó ejecutar al arquitecto. El monasterio alberga una de las librerías de manuscritos e imágenes antiguas más grandes del mundo. Observe detenidamente una Biblia hebrea encargada por Constantino el Grande. En el lugar exacto donde ardió el arbusto se encuentra una espléndida capilla del siglo VI. Antes de finalizar su visita, contemple los huesos de los monjes difuntos en el osario o la iglesia de la Transfiguración.Si desea más información sobre nuestros servicios o productos
Dpto. Grecia y Chipre / Marruecos / África / Oriente Medio / Asiainfo@viajesargonauta.com
C/ López de Aranda, 29 -
28027 MADRID, ESPAÑAAceptamos Tarjetas, amex y Diners Club
