info@viajesargonauta.com
En el templo de Karnak aparecen unos grabados que muestran la existencia de un canal que unía el Nilo y el Mar Rojo durante el reino de Seti I (1312 a.C.). En el 521 a. de C., el rey Persa Darío volvió a abrir el Canal entre El Cairo y Suez. Siglos después, tras la marcha de los romanos, el canal ya no existía; por razones estratégicas prefirieron que permaneciera no navegable. Napoleón quería unir el Mar Rojo y el Mediterráneo y estudió algunos proyectos en este sentido.
Fue otro francés, sin embargo, quien hizo los sueños realidad: Ferdinand de Lesseps. El trabajo fue iniciado en el año 1850 y se completó en 1869. Trabajaron en él hasta veinte mil obreros. Miles de camellos acarreaban el agua desde el Nilo para los trabajadores. Posteriormente fue construido un canal para trasvasar esta agua; se le conoce desde entonces como el ‘Canal del Agua Dulce’. Con 160 kilómetros, fluye a través del lago Timsâh y los Grandes Lagos Salados. La anchura original entre los lagos era de 90 metros. Hoy en día se ha ampliado enormemente para permitir el paso de los grandes barcos modernos.Muchos han sido los cambios que han sufrido ambas orillas del canal desde la Segunda Guerra Mundial. Durante los periodos de conflicto los barcos eran torpedeados, se colocaban minas y la navegación llegó a hacerse imposible. Actualmente, el tráfico naval discurre frente a las tres poblaciones del canal como si nada hubiese ocurrido. En sus orillas se asientan Port Said, la localidad de Ismailia y Suez, ciudad plagada de turistas que desembarcan en la bahía.
Si desea más información sobre nuestros servicios o productos
Dpto. Grecia y Chipre / Marruecos / África / Oriente Medio / Asiainfo@viajesargonauta.com
C/ López de Aranda, 29 -
28027 MADRID, ESPAÑAAceptamos Tarjetas, amex y Diners Club
